Un portal ha sido abierto para todos los que quieren ser padres y madres, y no pueden. En el zaguán espera la estrella de las técnicas de reproducción asistida: la fertilización in vitro e ICSI (intra cytoplasmic sperm injection o inyección intracitoplasmática del espermatozoide), un procedimiento de altísima efectividad, pero prohibitivo para las arcas de los hogares con ingresos promedio. Y la llave de esta expectativa es la misma que en su momento abrió la tranquera para recuperar los ahorros atrapados en el corralito: una medida cautelar ordenada por la Justicia Federal.

En el escenario local, el puntapié lo dio Fernando Poviña dos meses después de asumir como juez federal Nº2 en el contexto del amparo planteado por un matrimonio que se había sometido a tres experiencias fallidas de inseminación artificial. Según la sentencia, los cónyuges habían demostrado que su última alternativa médica era, justamente, la costosísima fertilización in vitro e ICSI (esta técnica consiste en la introducción de un gameto masculino vivo dentro del citoplasma del ovocito). Con ese argumento y la convicción de que estaba acreditado el peligro en la demora, el juez ordenó la cobertura del tratamiento a la obra social de los amparistas.

La decisión (divulgada en la edición de LA GACETA del lunes 28 de mayo pasado) animó a otras parejas tucumanas inmersas en cuadros de esterilidad semejantes, como la que forman Sergio y Natalia. "Es una hermosa noticia... La nota describe nuestra situación. Sin embargo, nosotros tendremos que seguir esperando y sabemos que cada día que pasa es crítico", expresaron en una carta dirigida al diario. Los esposos dijeron que interpusieron su amparo en noviembre en el Juzgado Federal Nº1 a cargo del magistrado Daniel Bejas. Aseveraron: "llevamos cuatro años intentando concebir... Nos hicimos diversos tratamientos y la única alternativa que nos queda por delante es la fertilización in vitro, que está muy lejos de nuestras posibilidades económicas".

La infertilidad es un fenómeno en expansión en la provincia y el planeta. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 80 millones de personas padecen este mal asociado con el aumento de la edad de las mujeres para quedarse embarazadas, el estrés, la contaminación ambiental y el consumo de sustancias tóxicas. Al respecto, en octubre pasado, el ginecólogo Sergio Mirkin, jefe de la Unidad de Esterilidad y Reproducción del Sistema Provincial de Salud, observó que cada vez más mujeres comienzan a buscar su primer hijo a partir de los 33 años y que en cuestión de poco tiempo se atrasó una década la edad del inicio de la maternidad en Tucumán. Como consecuencia de ello, el 22% de las consultas ginecológicas en la provincia estarían vinculadas a dificultades para concebir.

Y como consecuencia de lo anterior, las obras sociales reciben cada vez más demandas de cobertura de costosos tratamientos contra la esterilidad que, por su sofisticación y novedad, no están incluidos en el Programa Médico Obligatorio -establece las prestaciones básicas esenciales que deben garantizar las obras sociales a sus afiliados-.

"Si bien pareciera que la cuestión principal del caso atañe en lo sustancial al derecho a la salud en su acepción integral, lo relevante es el aspecto económico, dado que, si los actores tuviesen los medios suficientes para concretar esta faceta de sus planes de vida, que es tener un hijo en común, no habrían acudido al tribunal para solicitar que ordene a la demandada el pago de los gastos que implica el tratamiento médico pertinente", argumentó Poviña en la resolución que concedió la cautelar.

Pese a que ese fallo ha sido apelado por la obra social, fuentes judiciales precisaron que el recurso tiene efecto devolutivo y no suspensivo. Es decir, que no suspende la obligación de procurar el tratamiento. Si el tribunal de alzada (la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán) decidiese revocar la cautelar, los amparistas solo quedarían obligados a devolver el valor de la prestación recibida. Pero con la ayuda de la ciencia y un poco de suerte, en el ínterin habrán conseguido gestar al hijo que tanto anhelaban.